Día 1

No llevo ni un día completo y ya lloré...
Todo lo que pensaba en el avión mientras venía de regreso se materializa...

Es increíble, realmente increíble el cómo cambia mi forma de sentir al estar aqui, con Álvaro.
Será él? Será la energía del departamento? Será Santiago???

Estoy infinitamente agradecida de estar con él. Es maravilloso volver a sentir su abrazo, su cariño, su aroma, pero no se compara a lo que sentí estando en Calama sola... Y no porque no quiera estar con él, si no porque me gusta más como me siento y como soy estando allá...

*Terapia intensiva*
Así lo llamó el psicólogo en Calama
"4 sesiones en 10 días es bastante, es una terapia intensiva prácticamente" 
Resuenan en mi cabeza las palabras del psicólogo: "tú no estás deprimida, solo estás viviendo de una forma que no te está haciendo feliz"

Pero esa vida es la que llevo aquí, en este mini departamento, con una persona a la que no dejo de sentir que molesto tanto... Es que eso es indescriptible. Entré aquí con miedo, dando pasos cuidadosamente desde que llegué... Me repito una y mil veces, "no lo hagas enojar, no lo hagas enojar, no digas nada, no hagas nada..." De tantas veces que me he repito esas palabras desde que estoy con él, ya las empiezo a sentir. Ya no quiero hablarle porque siento que cualquier cosa que diga lo va a molestar, o va afectar su ánimo... Con tantas cosas que contar de mi viaje, es una pena que no sienta ninguna gana de hablar... Me entristece...
Tampoco puedo mirarlo... De tantas veces verlo mirarme con ojos de odio, juro que creé como un miedo a verlo y sentir eso en la wata tan feo de cuando me mira enojado, pensando cosas feas como las que escribía en su cuaderno ... A veces quiero quedarme viendolo por mucho tiempo, porque amo sus ojos... Pero juro que no puedo. Las únicas veces que puedo mirarlo por mucho tiempo sin sentir feo, es cuando está trabajando o haciendo algo más...
Llevo un día aquí y ya me siento pésimo, me miré al espejo temprano y me ví fea. Un montón de palabras sonaron en mi cabeza cuando me ví... "Qué haces aqui? Viniste a puro molestarlo y a estorbar, te devolviste a puro webear, nadie te quiere aquí, él estaba bien sin ti, haciendo lo que quisiera, comiendo lo que quisiera, y nadie estaba ahí para webearlo, estúpida, devuélvete a Calama y déjalo solo"

No he podido verme al espejo desde que llegué porque cada vez que lo hago esas palabras vienen a mi cabeza. Y comienzo a sentirme como un mounstro...

Increíblemente en Calama no me sentí así ningún día... Pude levantarme contenta y sin miedo cada día, me maquillé cada día mientras estuve allá, sintiéndome bonita y que no soy una molestia para nadie. 
Aquí tengo que medir mis palabras, mis comentarios, mis peticiones, mis miradas, mis tonos, mis comportamientos, y lo mismo él hacia mi... Pero espero que él sepa que cada vez me estresan y molestan menos las cosas que hace... Me estoy volviendo tan insensible, que espero que él haga lo que se le dé la gana y vea que me da lo mismo a estas alturas...

Mientras esté aquí, trataré de que nada me importe, haré mi mayor esfuerzo para que nada me haga enojar, que nada me haga estresar o molestar. Quiero que haga lo que él desee y quiera. Quiero ser invisible, omnipresente. 

No quiero hablar, no quiero opinar, no quiero decidir, no quiero intervenir. Quiero que Álvaro sea feliz sin mi, quiero dejar de ser una piedra en su zapato.

Valís callampa Romina Vargas.