Andar sola en el aeropuerto fue una sensación TAN BACÁN. Apenas me bajé del taxi y comencé a caminar con la maleta, me dió una sensación de plenitud y emoción. Esas cosquillitas en la güata que muy pocas veces sientes...
Mientras caminaba hacia el check in, pensaba: "puedo hacer esto, puedo andar sola, soy valiente..."
Definitivamente el aeropuerto es una de mis zonas de confort, me quedo con el corazón llenito cada vez que estoy en uno.